LA CRISIS TEMPORAL DE LA UNASUR

POR FABIO SÁNCHEZ*

El pasado 18 de abril los cancilleres de seis de los doce países suramericanos (Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Paraguay y Perú) enviaron un comunicado a su homólogo boliviano Fernando Huanacuni en el que le informaban dejar de participar temporalmente (no renuncian) en los encuentros de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR). Se trata de un alejamiento temporal, debido a la falta de gestión, orden y del nombramiento de un nuevo secretario general, en mora desde enero de 2017.

¿Qué es la UNASUR y qué representa para nuestra región? Esta organización hace parte del proyecto de liderazgo brasileño promovido desde la década de 2000, la organización nace luego de las Cumbres Suramericanas de Presidentes que dieron nacimiento a la Comunidad Suramericana de Naciones (CSN) en 2005. Posteriormente, en la Cumbre Energética de Isla Margarita en 2007, el presidente Hugo Chávez presionó para que la organización se denominara como la UNASUR, la cual tendría la firma de su Tratado Constitutivo en Brasilia en 2008.

Desde su nacimiento, la organización tuvo los objetivos de facilitar el diálogo y la concertación política y promover la cooperación energética y la infraestructura regional. No obstante, debió atender crisis internas (Bolivia, 2008; Ecuador, 2010) e interestatales (Operación Fénix, 2008; Acuerdo de Cooperación Colombia-USA, 2009; Crisis Colombia-Venezuela, 2010). En estos casos, convocó a los líderes suramericanos del momento, quienes aprovecharon el espacio institucional ofrecido por la organización, que dicho sea de paso, fue concebida por la élite política brasileña, y en ningún caso fue pieza bajo control de Chávez.

En 2008, se creó el Consejo de Defensa Suramericano (CDS) y con el Protocolo de Guayana (2010) se instauró la Cláusula Democrática para evitar los fantasmas de las dictaduras y autoritarismos en la región. En el lapso (2009-2011) los países de la región ratificaron el Tratado Constitutivo, con la firma de Uruguay 9º país, la organización entró en vigor.

Desde entonces, varios secretarios generales apoyaron la consolidación de la organización desde su sede en Quito: Néstor Kirchner (2010), María Emma Mejía (2011-2012), Alí Rodríguez Araque (2012-2014) y Ernesto Samper (2014-2017). La crisis interna de Venezuela evidenció la debilidad de la organización para resolver las grandes diferencias entre la oposición, lo mismo sucedió con la ONU y el Mercosur, las cuales tuvieron poco impacto ante el contexto irreconciliable entre el régimen y la oposición.

El proceso de construcción regional suramericano es joven. Se trata de una desaceleración que vive la organización, ante la falta de gestión y voluntad política del momento. Es enorme el desafío de los líderes suramericanos, quienes tienen la responsabilidad de fortalecer el espacio más adecuado para el diálogo de la agenda socio política suramericana, como bien se sabe “Roma no se hizo en un día”.

*Profesor Titular-Director de Investigación, Escuela de Política y Relaciones Internacionales, Universidad Sergio Arboleda, Bogotá. fabio.sanchez@usa.edu.co

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